La guía definitiva para crear la ensalada perfecta

Con el verano a la vuelta de la esquina, la ensalada se convierte en el plato estrella de tu mesa. Ya sabes que además de ser una opción deliciosa, rápida y económica, es una de las más saludables para nuestra dieta. Pero ya te has cansado de la típica y aburrida ensalada de lechuga, tomate y cebolla, quieres innovar. Tienes a tu disposición un sinfín de ingredientes, pero no sabes por dónde empezar ni como evitar que la cosa se te vaya de las manos y que acabe siendo una bomba calórica.

No te preocupes, aquí tenemos la guía definitiva para crear la ensalada perfecta.

Algunos beneficios de comer ensalada

  • Baja en calorías
  • Aporta los nutrientes necesarios, vitaminas y minerales.
  • Es una fuente de antioxidantes.
  • Hidrata y refresca.
  • Cuenta con una gran cantidad de fibra.
  • Es depurativa y protege la piel.

Elige la base

Pero no te limites solo a lechuga. Afortunadamente ahora podemos contar con todo tipo de vegetales de hojas verdes en el mercado, listos para consumir, como acelgas, espinacas, lechuga de roble, brotes, canónigos o rúcula, entre otras muchas opciones.

Añade verdura

Seguimos añadiendo un poco más de verde con otras verduras como el aguacate, el puerro, el brócoli o el apio.

Un toque de color

Llegó el momento de aportar las vitaminas y nutrientes a través de una nota de color que hará especial nuestra ensalada. Así, añadiremos un poco de tomate, zanahoria, remolacha, maíz, aceitunas, cebolla...

El punto crujiente

Como tienes en mente crear una ensalada muy saludable, no perderemos de vista las grasas saludables con alimentos ricos en omega 3, como lo son las nueces o las almendras.

Si te gustan los sabores inesperados o buscas el contraste, también puedes añadir frutas, como la manzana.

No te olvides de las proteínas

En menor cantidad y sin desequilibrar el plato, añadiremos una dosis de pollo, atún, pavo, huevo duro, surimi de cangrejo, queso fresco o salmón.

Si eres vegano, también puedes completar tu ración de proteína con otros ingredientes como el tofu, las lentejas o semillas de quinoa, por ejemplo.

Aderezamos …

Llegamos al momento decisivo, donde podemos elegir mal y tirar todo el trabajo saludable por la borda y excedernos con el aporte calórico.

Para no caer en este error, intentaremos evitar a toda costa las salsas preparadas y elegiremos el ingrediente más rico de nuestra dieta mediterránea, el aceite de oliva virgen, un poco de vinagre y una pizca de sal.

Y si quieres cambiar, también encontrarás un buen aliado en el limón o el yogur, así como en las especias, como el orégano, la pimienta, el estragón o el cilantro.

¡Y lista para comer!

Ahora que tienes lista tu ensalada perfecta, no te olvides de presentarla correctamente en la mesa.

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